
Las calles de Pujerra son
empinadas y estrechas |
El término se
extiende por la vertiente septentrional de sierra Bermeja y hacia el norte
va perdiendo altura por el valle del Genal. En este punto destacan las
lomas de Sanara, de la Corcha y de la Hiedra. También cabe destacar el
pico Guaitará, como máxima altura. Está situado a 769 metros de altitud y
dista 28 kilómetros de Ronda y 150 de Málaga. El río Guadalmansa recorre
el término, atravesando sierra Bermeja por un profundo valle. Otro cauce
importante es el Genal, que baña las tierras del norte del municipio,
recogiendo las aguas de los arroyos Bentomiz y de la Hiedra.
En cuanto a la historia del municipio, poco se sabe, por lo que es de
suponer que corriera igual o parecida suerte que los pueblos vecinos. Lo
más que se ha podido recopilar, pertenece a la tradición oral de los
vecinos. Existe una leyenda que afirma que en este entorno
el rey visigodo Wamba
tuvo posesiones. Lo que sí
parece evidente, al igual que en los pueblos próximos, es el origen árabe
del núcleo urbano, ya que mantiene patrones muy similares. Los
historiadores sitúan el nacimiento del pueblo en el siglo II, por las
inscripciones que figuran en algunas de las fachadas de sus casas, en las
que se ven incrustados unos ladrillos con el monograma Cristo, compuesto
por las letras griegas que dan las iniciales del nombre Yesous Christos,
que marcaban las sepulturas de los cristianos en esa época.
Más tarde, Pujerra también sufrió los acontecimientos provocados por la
rebelión de los moriscos a causa del incumplimiento de las primeras que le
fueron hechas por sucesivos reyes españoles tras el final de la guerra
entre árabes y cristianos. En el archivo municipal existen documentos de
los siglos XVI, XVII y XVIII que aportan datos sobre lo que afectó a la
villa la situaciones de conflictos creada entre la población morisca y los
cristinos viejos, relacionados con las expulsiones y los nuevos
asentamientos.
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Entorno
natural
El municipio
de Pujerra está situado en el Alto del Genal, dentro de la comarca
de la Serranía de Ronda. Al igual que ocurre en el vecino municipio
de Igualeja, el entorno del pueblo está ocupado por un denso bosque
de castaños, que pasan a pinares a medida que se desciende al fondo
del valle. En el camino que une a esta localidad con la vecina
Júzcar, entre alcornoques, castaños y chopos, llegaremos al paraje
más conocido como el Molino del Puente. Junto a las ruinas del viejo
molino, se encuentra una de las vistas más apreciadas por los
vecinos de Pujerra, la presencia del río Genal, con lugares donde la
gente puede bañarse durante los meses estivales. La posibilidad de
disponer de agua y la sombra que brinda el bosque lo hace
especialmente apetecible durante el verano. También podemos realizar
otro camino que une a Pujerra con Jubrique. El tramo de 14
kilómetros lo podemos hacer a pie, en bicicleta o en coche. El
camino discurre primero entre castaños y su tramo final por un
bosque de pinos insignes plantados en las últimas décadas y con su
esbelto porte y fuerte colorido, han dado lugar a un paraje de
considerable belleza. Estos pinos son visibles desde muchos puntos,
ya que resaltan sobre la vegetación que los rodea. Por la carretera
que sube desde San Pedro empiezan a verse desde la zona alta del
valle del río Guadalmina, cerca de una casa de peones camineros.
Núcleo urbano
El monumento más
importante es el núcleo urbano en su conjunto, situado en una de las
cumbres de sierra Bermeja poblada de castaños. Pujerra es uno de los
pueblos más visitados y de mayor resonancia en la comarca rondeña
desde los tiempos más antiguos por ser paso obligado para llegar
desde los pueblos ubicados al sur de la ciudad de Ronda, en el mismo
centro de la Serranía, a la Costa. Su urbanismo responde al trazado
mulsulmán de calles estrechas y sinuosas, de trazado sumamente
irregular. La mayoría de las viviendas son de mampostería con
fachadas encaladas y tejas árabes. Cabe destacar la iglesia
parroquial, dedicada al Espíritu Santo. El edificio es una
construcción de reducidas dimensiones del siglo XVI. En el exterior,
destaca la espadaña, del siglo XVIII con dos cuerpos y tres vanos
haciendo ángulo, que recuerda a la ermita de la Aurora de Málaga
capital. |

Plaza principal con la
iglesia a la izquierda |
FIESTAS
Las fiestas locales de
Pujerra se celebran durante el mes de junio en honor a San Antonio de
Padua, patrón del pueblo. Durante cuatro días las calles de la localidad
se llenan de fiesta y alegría para conmemorar uno de los acontecimientos
más importantes del pueblo. En honor del mismo santo se organiza la
romería durante el segundo domingo de agosto, fecha en la que también
tiene lugar la Semana Cultural de Pujerra. Otras fiestas de carácter
patronal son las que tienen lugar durante el día 3 de noviembre en honor a
la Virgen de Fátima. En este mismo mes, el primer día tiene lugar la
tradición del Tostón de castañas, que coincide con el final de la
temporada de recolección de la misma. Los Carnavales, en febrero y la
Semana Santa también son celebraciones muy populares en Pujerra.
Especialmente la Semana Santa, cuya tradición está muy arraigada entre los
vecinos. La Hermandad tiene cuatro mayordomos, dos hombres y dos mujeres,
que se hacen cargo del mantenimiento y decoro de la iglesia durante el
año. Durante estos días sale en procesión la Virgen de la Soledad. Otro
acto muy popular es el día del Huerto. Durante esta jornada los habitantes
del pueblo llevan ofrendas al Señor de los productos de sus tierras, se
establece una especie de mercado en la plaza del pueblo, y el dinero que
se recoge es para obras de caridad.
GASTRONOMÍA
En Pujerra, al igual que en
el resto de los pueblos del valle del Genal, la gastronomía tiene su
fundamento en una larga tradición que ha sabido combinar los productos del
terreno con la dieta alimentaria en función de la estacionalidad. Así
encontramos el gazpacho caliente, más propio de los meses fríos, al igual
que las migas, o el gazpacho fresco, que se consume en verano. La
primavera es tiempo de guisos con hierbas silvestres como targarinas,
hinojos, collejas o espárragos trigueros. Los platos típicos son la olla
(variedad del cocido), la pinchitada, el mosto y la postura. Entre la
repostería cabe destacar los roscos caseros, los buñuelos y los
"tostones".
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