PROYECTO DE REHABILITACIÓN DE LA IGLESIA DE SANTA MARIA 1985
Wamba, el Viejo Gérticos que se enclava a los pies de los montes Torozos, 19 Km. al NO de Valladolid, escogió su nombre actual en homenaje a uno de los más prudentes reyes godos, coronado allí a la muerte de su antecesor Recesvinto.
El conjunto edificado del monasterio de Santa María se sitúa en el borde septentrional del recinto medieval y representa sólo una parte del amplio complejo monástico que se desarrolló entre los siglos X y XVIII sobre el primitivo poblado visigodo del que no se conserva ningún testimonio edificado sobre rasante. Su desarrollo histórico ha sido el siguiente:
Siglo X: Frunimio, Obispo dimisionario de León, edifica en esta zona de repoblación rica en agua subterránea, una iglesia mozárabe muy compartimentada y masiva, cuyas proporciones se basan en la geometría del cuadrado y siguen la rectitud de los trazados asturianos (Fig. 1).
Siglo XII: El asentamiento en Wamba de los Caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén y la fundación de un hospital de peregrinos, favorecen la construcción de varias estancias laterales al N de la iglesia y la edificación de un claustro que se organiza en torno a la prolongación hacia septentrión del eje del transepto del templo (Fig. 2).
Siglo XIII: A comienzos de esta centuria, se amplía la iglesia sustituyendo las naves mozárabes abovedadas por otras románicas mas esbeltas, de trazado muy unitario, cubiertas por estructura de madera e inteligentemente integradas en el conjunto preexistente gracias al buen uso de la geometría y a la comprensión de la estructura espacial mozárabe. A esta época se puede atribuir la construcción sobre el transepto del primer campanario, hoy desaparecido (Fig. 3).
Siglos XIII al XVIII: No se han documentado por el momento de forma precisa las transformaciones o adiciones realizadas en éste periodo, aunque sin duda tuvieron lugar, pues según lo atestiguan las fuentes consultadas, el conjunto llegó a ocupar hacia oriente parte de la actual explanada del Ayuntamiento y hacia occidente al menos un sector de la parcela contigua.
Siglo XVIII: Tras la transformación de la Orden de San Juan de Jerusalén en la de Malta, la pujante Encomienda de Wamba edifica al S. de la iglesia una sacristía y un atrio, además de realizar intervenciones puntuales sobre las estructuras medievales, como la construcción de un coro a los pies de la iglesia o la apertura de ventanales. Todo ello genera un conjunto que reflejando en cada pieza el espíritu de la época que lo ha producido, logra mantener inmutable el esquema espacial del siglo XII (Fig. 4).
Siglos XIX y XX: Las exclaustraciones causan el abandono del santuario su degeneración como institución y su desintegración física al utilizarse como cantera barata. El culto diario permite sin embargo salvar la iglesia del expolio. Está situación unida a la proliferación de construcciones parásitas en el claustro, a las desfavorables condiciones físicas de un emplazamiento con abundante agua subterránea que a causa de la capilaridad carbonata la piedra caliza de las estructuras y deteriora la valiosa decoración mural, acaba por arruinar el monasterio y su patrimonio pese a las intervenciones puntuales de la Dirección General de Bellas Artes y junto con ellas le confiere la morfología que el edificio tuvo hasta 1.987 (Figs. 5 y 6).
Figura 5
Figura 6
Figuras 1 a 4: Interpretación del desarrollo del monasterio basada en el análisis geométrico de las estructuras visibles en 1.985 y su confrontación con el estudio de las fuentes históricas consultadas: 1: Siglo X; 2: Siglos XII IXIII; 3: Siglo XIII; 4: Siglo XVIII.
Figura 5: A: Atrio; AY: Ayuntamiento; B: Baptisterio; C: Claustro; EA: Explanada del ayuntamiento; H: Osario; I: Iglesia; L: Capillas laterales; P: Construcciones Parásitas; R: Casa Rectoral; s: Sacristía.
En 1.985, ante la gravedad de su estado, la Junta de Castilla y León decide acometer su rehabilitación integral a partir de un proyecto pluridisciplinar que se redacta con los siguientes objetivos:
Figura 6: Estado del monasterio en 1.987: Perspectiva Isométrica.
Consolidación urgente de las fábricas resistentes carbonatadas y restauración de Bienes de Interés Cultural dañados, aplicando técnicas especializadas de escaso efecto traumático. Así, las estructuras dañadas se intervienen a base de taladros de alta velocidad con corona de diamante que disminuyen al máximo las vibraciones. Las humedades de capilaridad se tratan por el método de electroósmosis-fóresis que evita la apertura de zanjas de drenaje en yacimientos no excavados.
Documentación arqueológica, histórica y artística del conjunto, incluyendo la realización de catálogos de pintura y escultura.
Recuperación del claro esquema espacial medieval deformado y de sus proporciones, eliminando todas las construcciones parásitas, introduciendo nuevas piezas edificadas como un pabellón nuevo al E del claustro y aplicando soluciones de acabado como el adecuado diseño de las pavimentaciones, que devuelvan al monasterio su medida, articulación y proporción y permitan una clara comprensión de sus distintas fases de desarrollo.
Asignaci6n de usos de interés a las dependencias restauradas y a las de nueva creación, para garantizar la conservación futura del conjunto. La iglesia y la capilla bautismal seguirán desempeñando funciones de culto; Las capillas del siglo XII al N. de la iglesia, alojarán una exposici6n permanente sobre el monasterio y su proceso de rehabilitación; El nuevo pabellón al E del claustro cubrirá la escasez de equipamiento socio-cultural de la localidad, ejerciendo la función de biblioteca y sala de reuniones de la infradotada escuela municipal contigua y cumplirá la misión de pórtico de comunicación y paso desde la explanada del Ayuntamiento al claustro-plaza restaurado.(Figs. 7 Y 8).
Todas las intervenciones deberán ser reversibles.
Figura 7: El proyecto de rehabilitación: A: Atrio; AY: Ayuntamiento; B: Baptisterio; C: Claustro; EA: Explanada del Ayuntamiento;
Los resultados aportados por la arqueología y los hallazgos hechos en obra, permiten proyectar la intervención definitiva de regeneración del monasterio desde los planteamientos de 1.985, todavía vigentes.
La perspectiva dada por la documentación, confiere a los trabajos la dimensión real de nuevo eslabón en la cadena de modificaciones llevadas a cabo en el recinto desde el siglo X y mueve a aceptar la norma conductora seguida por todas las intervenciones históricas documentadas: El análisis de la organización espacial generadora del monasterio para aplicar sobre ella de forma integrada y desde planteamientos contemporáneos, la nueva solución.
La intervención de 1.989 aporta sin embargo, aspectos nuevos en la vida del santuario, al ser preciso regenerar un conjunto desahuciado actuando sobre todas sus piezas y no de forma puntual. Por ello, las soluciones responden a una filosofía común en lo relativo al diseño y a las soluciones constructivas para imprimir a la obra un carácter unitario fácilmente identificable.
Se valora por primera vez en la historia de Wamba, el sustrato arqueológico que no puede ser dañado y se busca alcanzar el difícil equilibrio entre el mantenimiento de las huellas del paso del tiempo y su pátina sobre las piedras y una restauraci6n que además de frenar el deterioro, quiere ser didáctica y explicativa de la vida del monasterio.
Las obras se plantearon de la forma siguiente:
En la iglesia, tras la confirmación por medio de catas supervisadas por arqueólogos y restauradores de pintura, de la no existencia de decoración mural a excepción de la de la cabecera mozárabe y del nicho del muro N. de la iglesia, se eliminaron las empapadas capas de cal de los paramentos. De esta forma se disminuyó el nivel de humedad y se recuperaron las trazas de elementos de arquitectura ocultos, como arcos, puertas de paso tapiadas, etc., que amplían el conocimiento histórico del templo.
Las pinturas fueron restauradas. Las vidrieras lo serán próximamente, recuperando la ya olvidada luminosidad del siglo XVIII.
La cimentación románica, parcialmente fisurada, se consolidó mediante anillos de hormigón armado en torno a las zapatas dañadas. No fue preciso construir vigas de atado, lo Que facilitará en el futuro la continuidad.
Se rebajó con supervisión arqueológica el nivel del terreno de la nave románica hasta liberar las basas de los soportes medievales y el banco corrido perimetral. No fue posible esta operación en cabecera y transepto debido a la aparición de zunchos de hormigón ciclópeo bajo el crucero, que no se desmontaron. La nueva pavimentación tendrá pues, diferentes niveles en las zonas mozárabe y románica, ayudando a entenderlas como piezas distintas del mismo conjunto. Se ejecutará en pórfido oscuro, sobre cuyo fondo neutro destacarán los restos de pavimentos y lápidas medievales descubiertas, que se colocarán de nuevo en los emplazamientos en que se hallaron y las basas, desconocidas hasta hoy de los soportes. El espacio interior de la iglesia recobrará así su proporción y esbeltez originales.
Ante la necesidad de reconstruir la cubierta del atrio sin ocultar de la vista el muro S de la iglesia, y sin cortar el paso de la luz hacia los ventanales, se optó por proyectar un plano inclinado de madera con el menor número posible de anclajes al muro (taladros similares a los de cosido de la estructura), para no destruir los sillares y apoyado sobre las columnas del siglo XVIII. Un lucernario corrido en el encuentro cubierta-muro, iluminará durante el día los vitrales y el interior de la iglesia permitiendo observar por completo la cara exterior del paramento S. (Ver detalles en plano adjunto). El falso techo perdido de la sacristía se interpretó desde los restos hallados que se conservaron.
La actuación en el claustro de Wamba, aborda en una primera fase que se encuentra en ejecución la reconstrucción de su límite oriental mediante un sencillo pabellón de misión compleja en el contexto general del monasterio.
Su trazado se adapta en planta al de la nave medieval desaparecida y utiliza en algunos puntos la cimentación de esta. Su volumen y planos de cubierta continúan los definidos por la Casa Rectoral y las Capillas Laterales de la iglesia definiendo así por el E la extensión del claustro perdido.
El pabellón que alberga las salas de lectura y reunión de la escuela contigua, representa además el puente que sobre la zona arqueológica 4000 comunica la explanada del Ayuntamiento con el claustro-plaza rehabilitado. Los alzados, dimensiones, proporciones interiores y exteriores, materiales y demás aspectos del proyecto son fruto del análisis e interpretación de las mismas circunstancias en el resto del conjunto medieval.
No se ha pavimentado aún el espacio libre del claustro. Se hará en una fase posterior, reflejando en su diseño, 'cotas y superficie, el trazado del viejo deambulatorio perdido, cuya cimentación han documentado los arqueólogos.
La rehabilitación del conjunto del monasterio, incluye obras en otras zonas, como la restauración de la capilla-osario, la restauración de puertas y rejas de paso y el saneado de diversos elementos dañados.
La Junta de Castilla y León estudia además la restauración de la cubierta de la gran nave occidental del claustro y la instalación en las capillas laterales de la iglesia, de la exposición del monasterio.
En enero de 1.988, simultáneamente a los trabajos de documentación histórica y supervisados por ésta, se acomete la consolidación de las estructuras de piedra, la restauración de las pinturas medievales y renacentistas que aun se conservan, la demolición de las casetas y corrales que desfiguran el espacio libre del claustro y la demolición de las cubiertas arruinadas de atrio, sacristía y baptisterio. Estas acciones generan los resultados siguientes:
Descubrimiento tras la demolición de la cubierta de atrio y sacristía del muro S. de la iglesia, liberándose los ventanales cegados ocultos por el antiguo camaranchón y hallándose huellas muy valiosas para el estudio de las diferentes fases de construcción de la iglesia.
Descubrimiento tras la demolición de un falso techo de escayola en la sacristía, de diversos elementos decorativos de yeso pertenecientes al techo abovedado original.
Aparición tras levantar la cubierta con lecho de tierra sobre la capilla bautismal, de una serie de caneci1los románicos enterrados.
El proyecto de rehabilitación: Perspectiva Isométrica Figura B: