Leyendas locales de www.wamba.org

LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO y otras:

 

Cuenta la tradición que en la fuente de Honcalada había una granja de los reyes visigodos. La historia refleja que fueron los monjes de la Orden de San Juan quienes tuvieron una huerta. Todas estas hipótesis hacen que de boca en boca corriera la voz que había que encontrarlos por estos parajes la gallina con los huevos de oro.

 

La tradición recoge que Recesvinto y Wamba estuvieron enterrados en el Monasterio de Santa María de este pueblo vallisoletano, hasta que Alfonso X los trasladó a Toledo.

 

La leyenda cuenta que entre los reyes godos era costumbre que se celebrase la elección y por lo tanto estaba permitido el nombramiento del nuevo rey allí donde muriera el anterior, cosa que sucedió con nuestro rey Wamba.

 

 

Parece ser que el Rey tenía la tropa, todos sus hombres en la población de Simancas. Aquí en Wamba tenía su caballo, en las cuadras que estaban situadas donde ahora vive la señora Regina. Reunida la tropa alrededor del rey, éste pregunta:"el que me diga que el caballo del Rey Wamba se ha muerto por no cuidarle, le fusilo".  Va el rey y le pregunta a un militar: tú, ¿qué dices?.  El militar le contesta: Su Majestad, el caballo del rey Wamba ni come, ni bebe, ni anda. El rey muy enfadado le contesta: entonces, ¿se ha muerto?.  Su Majestad lo ha dicho.

(De esta manera ya no pudo fusilar a nadie porque como lo había dicho el rey.....)

 

Saliendo en busca del osario existe una capilla que presume de tener una bóveda de palmera, que por su similitud, ha pasado a llamarse "Árbol de la Vida" o también, "Palmera de la Vida", muy erosionada por el tacto de aquellos que se acercan o acuden a visitarla, para unos,  que según la tradición tenía dotes curativas aquél que tocaba con las  manos  la columna, para otros, no tenía ningún misterio. Entonces, ¿se encuentra muy desgastada por tanto milagro realizado,...????. ¿O sencillamente por que la piedra es realmente mala? ¿Se sabrá algún día? …

 

 

Cuenta la leyenda en un pueblo de Granada, llamado Pujerra, que siempre se ha dicho por estos lugares que, hace muchos siglos, al quedar vacante el trono de la Monarquía Goda fue designado para ocuparlo un vecino de Pujerra, de nombre Wamba. Sigue contando la leyenda que comitiva de nobles y eclesiásticos recibió el encargo de buscarlo para ungirlo y coronarlo Rey; Wamba que se hallaba por aquel entonces ocupado en el pastoreo de su ganado, opuso resistencia al principio, pero, al fin, dejó el asunto a la voluntad divina diciendo: "Cuando esta vara que tengo en la mano florezca, yo seré Rey de España". Dice que al clavar el palo en la tierra súbitamente reverdeció cubriéndose de verdes hojas y blancas flores.  (¿A qué en nuestro pueblo habíamos oído esta historia?) Pues, ¿dónde estaba el Rey Wamba?)