LA VIRGEN DE LA ENCINA:
PROTECTORA, intercesora y madre DE WAMBEÑOS.
El culto mariano a la imagen que se conserva en la ermita Wambeña se remonta en lugar a la antigüedad pagana, pero realmente adquiere protagonismo en el siglo XVII tras la contrarreforma religiosa. En el siglo XIX, el culto y veneración a esta imagen llegó a eclipsar el culto a la imagen parroquial, siendo la gran fiesta mariana con celebración solemne y romería incluida el 8 de Septiembre. El Novenario era una celebración importante en el municipio. Patrona y Madre de los Wambeños, convenía recuperar no sólo el culto a esta bella imagen, sino el entorno de la ermita. Todos deberíamos contribuir a recuperar este culto tradicional. Realmente esta fecha y celebración marca el final del año agrícola con la cosecha y el inicio de un nuevo año con la roturación de las tierras para una nueva siembra. Esta es su LEYENDA
