LA SOCIEDAD DE SOCORROS MUTUOS EN 1926
Por Fjg Muelas
El 2 de febrero del año 1904 D. Bonifacio Marcos Bueno funda la Sociedad de Socorros Mutos para enfermos en el municipio de Wamba. Desde hace más de cien años, la institución se conoce como "La Sociedad". La entidad tiene su origen en la creación de una mutua de ayuda económica y cultural para la clase obrera de la 10calidad. En el reglamento reformado de 1926, se inscribe la sociedad bajo la advocación Mariana de Santa María y se fija la celebración de la festividad coincidiendo con el calendario litúrgico de Las Candelas. A finales de la década de los ochenta, la junta directiva opta por trasladar la fiesta al primer sábado de febrero para permitir la participación de el mayor número posible de socios.
En el año 2004, coincidiendo con el centenario de la fundación de la Sociedad, se contabilizan 119 socios con una aportación anual de 14 euros. La junta directiva, presidida por Andrés del Caño H eras está formada por el citado presidente y cinco miembros. La junta ser renueva cada cuatro años por sufragio universal libre y directo de los socios que en la fecha electoral estén inscritos en la Sociedad.
El reglamento marco de la sociedad se rige desde 1909 por veintiocho capítulos que definen la organización y funcionamiento de la entidad. El objetivo básico se establece en el socorro, la instrucción y la moralización de la clase obrera local procurando" distracciones honestas, a través de juegos lícitos".(Cap l, Art. 1-3). En los inicios, La Sociedad estaba gobernada por una junta compuesta por un presidente, un vicepresidente, un secretario, un contador-interventor, un tesorero, dos vocales, tres visitadores, un recaudador, y un avisador que hacia las funciones de ordenanza (Cap III, Art. 9). En sus inicios, la elección de la junta era anual y no podía deliberar asunto alguno sin la asistencia de siete miembros de derecho de la sociedad. Para ser miembro de la Junta era obligado saber leer y escribir, tener más de veinticinco años y una antigüedad de al menos un año como socio (Cap IV, Art. 21 y22).
La Sociedad acogía dos tipos de socios: Los Socios numerarios (Clase obrera necesitada del socorro mutuo) y los Socios Honorarios que estaban formados por los vecinos que voluntariamente cooperaban en el sostenimiento de la entidad pero no necesitaban por su posición económico-social acudir al socorro mutuo.
En el reglamento reformado de 1926,se fija la entrada de socios con una edad mínima comprendida entre los 16 y 25 años y una cuota inicial de cinco pesetas con seis meses de carencia asistencial y retributiva. De 25 a 40 años la cuota se establece en diez pesetas y de 40 a 60 años en veinte pesetas. La cuota mensual era de setenta y cinco céntimos. Para el control de la actividad, el presidente estaba obligado a llevar nota del número de socios, enfermos, socorros, días pagados y nombras investigadores que corroborasen el estado médico del socio. Los visitadores se encargaban del pago de los subsidios y cuidaban que no se disfrutase de la pensión más que el tiempo de la enfermedad. La pensión anual estaba limitada y los enfermos estaban sujetos a estrictas normas de convalecencia y comportamiento público.
Cuando fallecía un socio de numero ó protector ó algún miembro ó familiar de la sección de recreo, la Sociedad en pleno acompañaba el cadáver hasta el cementerio siendo obligada la asistencia a misa y la apertura de la sepultura por parte de los socios y portar el ataúd cuatro socios siempre que el finado no tuviese familia. Los socios que llegaban al atrio después de pasar lista eran multados al igual que los que no justificaban su ausencia de los oficios litúrgicos fúnebres.
La estricta observancia de normas se refleja con detalle en el reglamento. Por ejemplo en el Art. 95,apartado 2, se relaciona la obligación de los socios de pararse y descubrirse frente a la bandera de la sociedad cuando se pase ]rente a ella. Este estandarte se convertirá en el símbolo más presencial de la institución ya que se ubicará en todos los actos de la misma desde la presidencia de un consejo Junto a la capilla ardiente del socio fallecido, en el balcón de la casa doliente, en las procesiones, etc..
En el capitulo XX1, se refiere el reglamento a la instrucción de los socios reseñando las normas básicas para desarrollar la enseñanza en los locales de La Sociedad. Según el Art. 98 " no se pueden exponer dentro del local ideas ó dogmas en contra de la moral y religión católica" estando sujeto a una expulsión de la entidad a la cuarta falta contra este artículo. En el Art. 99 se deja constancia de que" no se podrán tratar asuntos políticos dentro del local". La enseñanza se programaba por las noches para no impedir el trabajo en el campo y era obligada para todos los socios que no sabían leer y escribir.
Los juegos eran la principal distracción y recreo de los socios. Prohibidos los juegos de azar, se jugaba al mus, tresillo, domino, etc. El 26 de Junio de 1909, siendo gobernador de Valladolid Juan A. Perea se aprueba el reglamento de La Sociedad y se registra en el folio 21 del libro 3 de Asociaciones provinciales. Cuatro días antes, el presidente de la Sociedad, Victoriano Alonso y el secretario Sabina Caballero aprueban el reglamento que se envía a Gobernación.
Este reglamento se actualiza el 27 de Junio de 1926 siendo secretario de la Sociedad Don Germán de Castro y Gago bajo la presidencia de Victoriano Alonso. En Aquella fecha los socios de número son 56 todos hombres - y los socios numerarios son 10. La relación de Socios de Honor se inicia con Andrés Conde y los socios protectores con Marcelino Méndez, Pedro Rodríguez, Valentín Pérez , Mariano González, Valentina Rodríguez, Josefa Ibarra, Eduvigis del Caño ,Eduardo Méndez y Felipe Domínguez.