LA GEOGRAFÍA DEL TERMINO MUNICIPAL DE WAMBA

 

Por F.J.G.  MUELAS

 

El término municipal de Wamba ocupa una superficie superior a las tres mil trescientas hectáreas estableciéndose un mapa geográfico del mismo de forma circular. En el centro del término se ubica el único hábitat urbano cuya estructura formal se inscribe en un círculo del cuál parten ó llegan de forma radial los diferentes accesos al municipio bien por carreteras ó por caminos vecinales.

 

Después de la concentración parcelaria, se cambio la estructura productivas de las tierras de labranza y se trazaron nuevos caminos que comunicaban los diferentes pagos del término. En el sur, delimitados por la carretera regional VA-514 que une Valladolid con Mota del Marqués, se ubican los pagos de Pozuelo, La Cera y Carra Wamba (Camino de Wamba). El pago de la Cera registra uno de los puntos de más altitud de la comarca con 842 metros de altitud. Al este, el pago de Carradalba (Camino del Alba)-antigua carretera de Valladolid- se levanta a 838 metros de altura y ocupa una amplia superficie entre las actuales carreteras de Valladolid y Villanubla. Al este, el término se funde y comparte con Villanubla  los Pagos de Curruco, Barco del mochuelo y La Molina, próximo a los molinos de Vil/anubla.

 

En el Noroeste y Norte, el término municipal presenta la mayor superficie de Paramera que se ubica entre la carretera provincial de Villanubla y Peñaflor de Hornija. En esta área los pagos de La Buitrera, con la cota de Oncalada a 838 metros de altitud, La rodera, Las Contiendas y la Nava, con su faldeo, abarcan amplias zonas de cultivo de cereal y caseríos deshabitados siendo uno de los más conocidos Casa Vazaco.

 

Al Oeste, entre las carreteras de Peñaflor y Castrodeza, el pago más representativo es la zona de Valdila con la cota Pigarzo de 842 metros de altitud. De este a Oeste, la geografía del termino municipal esta marcada por el amplio valle del arroyo Hontanija y multitud de manantiales que manifiestan la existencia de una capa freática que ha disminuido considerablemente desde 1900. El principal manantial de este Valle es la Fuente de la Peña que en la actualidad suministra agua potable al municipio.

 

La estructura de caminos varió notablemente después del proceso de concentración parcelaria. Antaño, para acceder al pago de Valdila se podían  utilizar los caminos del Santo, Cantalas, de la cuesta ó la Peña que hoy se vertebran en la camino de Torrelobatón. Para acceder a la Nava ó los pagos próximos de Canalizos, Contiendas ó la Tabla, los vecinos de principios de siglo XX utilizaban el camino de la Fuente de Va/cavado, el camino de Vil/alba, el camino de las contiendas, el camino de Doña Marina, el camino del pozo del hoyo, etc. Hoy con nuevos trazados persisten varios de estos caminos y nombres en la zona. El pago de la Rodera estaba atravesado por los caminos de Cigales y de Villanubla que se cruzaban perpendicularmente con el trazado de la carretera de León, en la contienda baja, antes de llegar al aeropuerto. Hoy el camino de Villanubla es el principal trazado de este pago.

 

Los trazados de la zona sur del municipio son los que más modificaciones han sufrido. Con el nuevo trazado rectilíneo del tramo de carretera regional Zaratán-Wamba, se perdió el acceso del camino de Carradalba -en la falda del telégrafo - y se modifico el trazado del camino de la reguera para acceder a los pagos de Curruco y Barco del mochuelo.

 

La geográfica agrícola del término, según datos de 1965, esta atravesada de Norte a  Sur por el tendido eléctrico de alto voltaje (220 kilovatios) que desde la subestación de La Mudarra  distribuye energía al Centro y Sur de la Península ibérica. La estructura productiva agrícola en la citada fecha contaba con amplias extensiones de cultivo fundamentalmente secano, que conformaban la mayor parte de las tierras de labor. Como complemento a este cultivo se conservaba viñedo y escaso olivar-en desaparición progresiva-. Las Huertas, Los Prados y los Eriales destinados a Pastos complementaban las áreas productivas. El monte alto y bajo se fue reduciendo paulatinamente desde mediados del siglo XIX. Sin Embargo, en la época que D. Rafael Cavestany estuvo de Ministro de Agricultura, mediados del siglo XX, se planteó la recuperación de los Montes en laderas y perdidos de los Valles que riegan las tierras Torozanas. El plan que se inició en la Santa Espina con el Valle del Bajoz se extendería a los Valles del Hornija y Hontanija en los cuales apenas se inició salvo alguna re plantación de laderas. Los perdidos y Valles se quedaron en proyecto sin que ninguna institución haya afrontado esta extraordinaria idea de recuperación eco lógica y medioambiental de los Torozos. La concentración Parcelaria de finales de los años sesenta del siglo pasado permitió remodelar la estructura agrícola del municipio mejorando /a productividad agrícola y cinegética.