CUARTETAS DE FÉLIX GONZÁLEZ PÉREZ
Hijo de la Rufa y Apolinar
Cuñado de Camuñas
Quinta de 1929
Muy buenos días a todos
también a la Autoridad
un saludo cariñoso
recibid del Capitán.
Solamente seis soldados
a mi mando tengo hoy
por eso espero se haga
brevemente la función.
Con el Cid Campeador
Yo creo competirían,
pues tienen mucho valor,
decisión, y valentía.
Pero como en este pueblo
el Cid pronto pasara
al divisar a estos quintos
con ellos nos llevarán.
Así con ellas saldremos
en cintas y reportajes,
y entonces allí veréis
lo que vale nuestro arte.
A mí por suerte me ha tocado
de todos ser capitán
y como jefe vuestro
un consejo os voy a dar.
No quisiera que en estos días
la fiesta me alborotéis
así que hacer los posibles
para que todo salga bien.
Beber, bailar,
Divertiros todo lo que podáis
vuelvo a repetiros
que sin la fiesta alborotar.
Y si todo sale bien
y hacéis lo que yo os pido
me sentiré orgulloso de ser
capitán de tan buenos chicos.
Y dejando mi cuadrilla
para pasar a la fiesta,
porque, ¿quien en este día
no tiene algo para ellas?
Un bonito panorama
desde mi corcel diviso
unas chicas muy bonitas
para esta fiesta de quintos.
No os pongáis coloradas
porque os ponéis muy feas
estáis mucho más bonitas
cuando os encontráis serenas.
Claro, que en estos días
muchas no podéis estarlo
porque algunos de mis quintos
mucho tendrá que mentaros.
Yo también en este día
tendría más que decir
si en este acto estuviera
la que se encuentra en Madrid.
Pero aunque se encuentra lejos
nunca la podré olvidar
es una chica linda,
y la quiero de verdad.
Y si de idea no cambio
y de pensamiento tampoco
cuando venga de Sevilla
he de dejar de ser mozo.
Y no es que me encuentre aburrido
ni tampoco muy cansado
pero tengo ganas de entrar ,
en el gremio de casados.
Y si tengo tanta prisa
e impaciencia de casar
es porque no me entre la idea
que a mi hermano Julián.
Claro, que eso debierais hacer
los mozos viejos aquí presentes
casaros y tener hijos
que esto va muy deficiente.
Casaros con chicas jóvenes
que den el fruto creciente
que las viejas tienen frío
y no dan lo suficiente.
Porque las mozas en Wamba
mirad que pocas tenemos,
no podemos ni bailar
ni baile poder tenemos.
Y resulta un poco aburrido
no encontrar con quien bailar
todas te dan para el quinto
y te tienes que aguantar.
Mi caballo se impacienta
y yo estoy preocupado
al ver el cajón pendiente
y el puntero preparado.
Dos cintas me pertenecen
no se si las sacaré,
porque no soy buen jinete,
y tengo miedo el correr.
La primer cinta que saque
se la daré con agrado,
por hacerme este favor
para el ama del caballo.
Y si el pulso no me falla
y otra segunda saliera,
ha de ser para mi Mary
que ya mucho que la espera.
Y si la novia que tengo
en el pueblo se encontrara,
ambición yo sentiría
porque otra tercera sacara.
Pero aun está lejos
nuestra corte de Madrid
con el pensamiento basta
para poderla lucir.
A los músicos encargo
una misión muy secreta,
el que tenga muchos bailes
para animar bien la fiesta.
Y para no cansarles más
y ser tampoco pesado
voy a dar paso al siguiente
que lo está ya deseando.
Solo me queda decirles
un poco de perdón,
si es que alguno he molestado
no fue esa mi intención.
Adiós selecto auditorio
adiós chiquillas bonitas,
con nuestra jaca galope
vamos a correr las cintas
he dicho señores.